Inicio / Somieres y canapés / Cama nido infantil

Cama nido infantil: medidas, seguridad y cómo elegirla

Una cama nido infantil sirve para que el cuarto de un niño tenga sitio para dormir a un amigo o a un hermano sin perder espacio de juego. Esta guía explica qué diferencia a una cama nido infantil o juvenil de una de adulto, qué medidas de colchón hay que comprar, qué mirar en seguridad y materiales, y qué preguntar antes de pagar. No damos ranking de modelos: no hemos verificado fichas concretas esta vez.

Qué es y por qué encaja en una habitación infantil

Una cama nido es un mueble de dos niveles: una cama fija arriba y otra cama con ruedas que se desliza por debajo y se saca cuando hace falta. La cama inferior queda a poca altura del suelo, algo distinto de una litera, donde hay una cama en alto. Por eso mucha gente elige la cama nido para niños pequeños: no hay que subir una escalera para dormir ni hay riesgo de caída desde arriba, aunque la comparación de seguridad concreta depende del modelo. Puedes ver la explicación general en nuestra guía de cama nido: tipos, medidas y cómo elegir.

Infantil, juvenil y de adulto: dónde está la diferencia

Las búsquedas de "cama nido infantil", "juvenil", "para niña" o "para niños" apuntan casi siempre al mismo producto: una cama nido de medida individual, con acabados o colores pensados para la habitación de un menor. No existe una definición legal de "infantil" que cambie las medidas del mueble. Lo que suele cambiar es el diseño (colores, cabeceros, cajones) y, en algunos casos, la altura del somier. Por eso conviene fijarse en la ficha técnica y no en el nombre comercial.

Medidas del colchón: lo que hay que comprar

La medida más habitual de la cama principal en una cama nido individual es 90x190 cm, aunque hay modelos de 80x190 o 90x200. La cama inferior suele ser algo más corta que la de arriba, y varía según el modelo. Por eso, antes de comprar los colchones, hay que tener presente:

  • Comprueba la medida de la cama superior y, aparte, la de la inferior. Pueden ser diferentes y necesitar dos colchones de medidas distintas.
  • Mide el grosor máximo de colchón que admite cada cama. En las camas inferiores el hueco es menor y un colchón demasiado alto dificulta que se deslice.
  • Si el niño va a crecer, piensa en el largo: una cama de 190 cm suele servir hasta la adolescencia, mientras que una de 160 o 180 se queda corta antes.

Para la cama principal tienes nuestra guía de colchón 90x190. Los detalles de un modelo concreto de 90x190 con datos de ficha están en esta comparativa.

Dato clave: la cama de abajo casi nunca mide exactamente lo mismo que la de arriba. Si compras un único colchón del mismo tamaño para las dos, es probable que uno no encaje. Anota las dos medidas antes de elegir colchón.

Seguridad: lo que hay que comprobar

  • Estabilidad de la cama fija. Debe estar bien apoyada, sin bamboleo al moverse. En una cama nido de niños, se mueve mucho: saltos, juegos, peleas.
  • Ruedas con freno o tope. La cama inferior se desliza sobre ruedas. Si no lleva freno, puede moverse sola cuando alguien se sienta o se apoya. Pregunta al vendedor si lleva freno o si hay un tope que la mantenga en su sitio.
  • Esquinas y cantos redondeados. En un cuarto infantil, los golpes son habituales. Los cantos redondeados reducen el riesgo de heridas.
  • Riesgo de atrapamiento. Los huecos entre la cama inferior y la fija o el suelo deben ser suficientemente pequeños para que no quede atrapado un dedo o un miembro. Comprueba la ficha y, si es posible, prueba el mecanismo.
  • Peso soportado. Cada modelo indica un máximo. Como en las camas nido de adulto, ese dato puede no aclarar a cuál de las dos camas se refiere; pregúntalo si el usuario es un adolescente.
  • Edad recomendada. Algunos fabricantes indican una edad mínima de uso de la cama inferior y de la superior. Respétala.

Materiales: melamina, madera maciza y tableros

Los materiales más habituales son la melamina sobre tablero de partículas o MDF, más económica y ligera, y la madera maciza, normalmente de pino, más robusta y pesada. Para muebles infantiles interesa saber qué tablero se ha usado y qué acabado lleva: los tableros derivados de la madera se clasifican según su emisión de formaldehído (clase E1 en la norma europea EN 13986), y el acabado debería ser adecuado para el contacto con niños. Esa información suele figurar en la ficha o en la documentación del fabricante; si no aparece, pregúntala.

Cajones, almacenaje y extras

Muchas camas nido llevan uno o dos cajones bajo la cama superior, útiles para ropa de cama o juguetes. Otras llevan cabecero, estante o barandilla en un lateral. Lo importante es que cada extra tenga un uso real: un cajón que estorba el deslizamiento de la cama inferior o un cabecero que no encaja en la pared restan más de lo que suman.

El espacio de la habitación

Antes de comprar, mide el espacio libre de suelo delante de la cama para poder sacar la inferior por completo sin chocar con un armario o una puerta. Cuenta también con el espacio para que un niño se mueva de manera cómoda con la cama sacada.

Cama nido, litera o cama abatible

Si el espacio es el problema, la litera aprovecha mejor la altura, pero exige techo alto y una edad mínima para dormir arriba. La cama nido ocupa más en planta cuando se saca la inferior, pero es más sencilla para los más pequeños. Y si la habitación se usa también de día, una cama abatible libera todo el suelo.

Cuánto cuesta y qué sumar

No damos un precio de referencia porque no hemos verificado fichas concretas en esta guía. Pero como en cualquier cama nido, hay que sumar al precio del mueble el somier (si no viene incluido), dos colchones de posiblemente distintas medidas y la ropa de cama. El precio de partida suele ser atractivo y el coste real, más alto.

Errores habituales

  • Comprar un único colchón pensando que sirve para las dos camas.
  • No comprobar si el somier está incluido.
  • Ignorar los frenos de las ruedas en la cama inferior.
  • No medir el hueco disponible para sacar la cama inferior.
  • Elegir solo por el diseño, sin mirar materiales ni peso soportado.

Preguntas frecuentes

¿Qué medida de colchón necesita una cama nido infantil?

La más habitual es 90x190 cm para la cama superior, aunque hay modelos de 80x190 o 90x200. La cama inferior suele ser algo más corta y varía según el modelo, así que hay que comprobar las dos medidas en la ficha y no asumir que sirve el mismo colchón para ambas.

¿Es segura una cama nido para un niño pequeño?

Al no haber una cama en alto, evita el riesgo de caída desde arriba propio de las literas. Aun así, hay que comprobar la estabilidad, los cantos, los huecos donde pueda atraparse un dedo y que la cama inferior lleve freno o tope. Respeta la edad recomendada por el fabricante.

¿Cama nido o litera para dos hermanos?

Depende del espacio y de la edad. La litera ahorra suelo pero exige techo alto y edad mínima para la cama de arriba; la cama nido ocupa más cuando se saca la inferior, pero es más cómoda y sencilla para niños pequeños.

¿Qué material es mejor, melamina o madera maciza?

La melamina sobre tablero es más ligera y económica; la madera maciza, más robusta y pesada. En muebles infantiles conviene preguntar por el tipo de tablero y su clase de emisión de formaldehído (E1), además del acabado.

Fuentes: Guía sin fichas de producto; criterios de compra propios. Referencia de clasificación de tableros: norma europea EN 13986. Ver también nuestras guías cama nido y cama nido 90x190.